Liposucción

Se trata de una cirugía en la que aspiramos los acúmulos grasos de determinadas áreas del cuerpo rebeldes al ejercicio físico y a la dieta saludable pese a mantener un peso estable. Así, mejoramos el contorno corporal. No es un procedimiento para el tratamiento de la obesidad o de la celulitis. 

 

¿Qué áreas pueden tratarse?

Abdomen, flancos, caderas y muslos son las zonas más frecuentemente tratadas. Regiones como rodillas o tobillos pueden liposuccionarse también. Los pacientes con acúmulos grasos localizados y con piel con adecuada capacidad de retracción (poca flacidez) son los que consiguen mejores resultados tras unaliposucción. En ellos, la piel se readapta mejor a la nueva silueta, tras haber aspirado el acúmulo de grasa que había subyacente antes de la cirugía. La valoración en la consulta de tu caso es esencial para definir el resultado que puede obtenerse o si son necesarios procedimientos asociados. 

 

¿En qué consiste la cirugía? 

Se realiza bajo anestesia general o, en casos muy localizados, bajo anestesia local y sedación. Realizamos pequeñas incisiones para el procedimiento, de forma que la cicatrices son inaparentes. 

Dependiendo de las zonas que haya que tratar, la duración de la cirugía puede ser más o menos extensa. No suele ser necesario el ingreso hospitalario.

 

¿Cómo es el postoperatorio?

Las regiones intervenidas se verán inflamadas y amoratadas durante unos días. Las molestias del postoperatorio se manejan con analgésicos habituales, es una sensación tipo “agujetas”.

Deberás llevar una prenda de presoterapia (faja) durante al menos 1 mes tras la cirugía y es conveniente reiniciar actividad física suave para mejorar la circulación. El drenaje linfático manual también puede ayudarte en la recuperación.

Es conveniente mantener un peso estable tras la cirugía para que los resultados sean permanentes. Éstos no se aprecian por completo hasta pasados unos meses.